martes, 3 de mayo de 2011

MICRORRELATO: Lo que me queda de vida

Hace tiempo que los médicos me arrebataron el tabaco para poder mantener el resuello cuando subía unas escaleras. Después me robaron el alcohol, mi hígado tuvo la culpa, maldito sea. Y, en el sagrado nombre de Humphrey Bogart, ¿qué es un detective privado sin un cigarro encendido en los labios o una copa de bourbon en la mano, haciendo tintinear los cubitos de hielo contra el cristal? Hay quien los consideraría anacronismos románticos, como la gabardina o el sombrero calado y ligeramente inclinado hacia delante, pero yo daría lo que me queda de vida por tener un cigarro humeante entre mis labios.

Ahora, lo único que humea es el cañón de la pistola con que me acaban de disparar, aún sostenida en la mano enguantada de la mujer que la sostiene. Al menos ella sí merece la pena. Labios muy rojos y ojos muy verdes, vestido de noche muy negro, caderas por las que cualquier hombre desearía navegar y piernas que miden una eternidad. Ella merece la pena, aunque no sé ni quién es ni por qué me mata. Son riesgos que van con la profesión, supongo que no faltan motivos.

Los tacones resuenan contra el suelo en un eco sordo. Ella se me acerca con pasos que se toma su tiempo en dar, vuelve a levantar su pistola y me apunta al pecho, dispuesta a acabar con el trabajo que la ha traído hasta mí. Me encañona con elegancia y acaricia el gatillo.

Daría lo que me queda de vida por ese cigarro, por esa copa, por tener un final digno de ser escrito con tinta añeja impresa sobre papel amarillento, con ese olor a libro viejo, en cuya portada quizá apareciera ella, pero el caso es que lo que me queda de vida, ya no vale nada.

6 comentarios:

Shilar dijo...

Me gusta mucho. Me encanta la novela negra. Precioso homenaje.

Loren dijo...

Buena dosis de ficción a mediodía. No ha estado nada mal. xD

Pedro López Manzano dijo...

¡Gracias a ambos! Un humilde ejercicio noir de juego con los tópicos.

El cuentacuentos dijo...

Muy buen cuento, muy deconstructivo. No le sobra nada. Y muy barroco (a la vez que existencial y/o nihilista) ese final con la palabra "nada".

Me ha gustado mucho, de lo mejor que has escrito últimamente. Tú lo llamas "juego"; a veces, sin demasiado esfuerzo, salen los mejores textos.

Pedro López Manzano dijo...

Caray cuentacuentos, me alegra que te haya gustado tanto. Me halagas.

Canario Negro dijo...

Muy chulo el homenaje al "noir", con el tono y la duración justos ;)

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