domingo, 3 de octubre de 2010

RESEÑA: La Dama del Lago, de Andrzej Sapkowski

Es imposible reseñar este libro sin decir de lo que va, es decir, sin hablar de que es lo que encontró Ciri en la Torre de la Golondrina, y es imposible comentar esto sin hacer un spoiler a los que aún no lo hayan leído, aunque se ve el meollo de la cuestión en seguida, dejando al lector considerablemente descolocado.

Así que si no soportas que te desvelen ni el más mínimo detalle de una novela antes de leerla, no leas esta reseña. He de suponer sin embargo que si estás ojeando esto, que va de la última parte de una larga serie de siete libros, es porque has leído los anteriores y sabes de qué van, con lo que, aunque no desvelaré los detalles de La Dama del Lago, no voy a dejar de decir que trata de… viajes entre diferentes espacios y tiempos. Y mundos.



Cuando en el magnífico final helado de la entrega anterior Ciri alcanzó la Torre de la Golondrina, también alcanzó la última gran vuelta de tuerca de la saga, y es la de los viajes entre diferentes mundos. Para algunos fans esto puede que fuera innecesario y todo debería haber continuado permanentemente en los reinos del norte. A mí, aunque al principio no me convenció, si he de reconocer que al final terminé aceptándolo y disfrutando plenamente. Además, y aunque éste es un detalle menor, hay algo que siempre me había chirriado de la narrativa de Geralt de Rivia, y es lo siguiente: si los hechos se desarrollan en un mundo totalmente ajeno al nuestro, ¿por qué Sapkowski emplea, y sobre todo pone en boca de algunos de sus personajes expresiones exclusivas de nuestro mundo, especialmente latinismos? Con estos saltos queda justificado, aunque sea de refilón, el filtrado de tales palabras al universo Geralt.

Pero no son sólo expresiones lo que se filtra. También personajes, mitos, así como interpretaciones de los mismos. Sin ir más lejos, por no ser más explícitos, tan sólo tenemos que fijarnos en el título, La Dama del Lago, archiconocido elemento del mito artúrico.

Quizá éste sea el motivo por el cual la novela tarda un poco en coger el ritmo. Al principio le pesa algo el cambio (ampliación) tan grande de contexto. Es una parada importante teniendo en cuenta lo trepidante que estaba la historia en este punto. Afortunadamente, el problema, que es solo de ritmo, se solventa.

Recordemos que en España se ha dividido la novela en dos entregas debido a su extensión, superior a las anteriores. Esta reseña es de las dos partes juntas.
La fase “demasiado tranquila” se correspondería con la primera mitad de la primera parte, y conceptualmente sería en la cual, después de las seis partes anteriores, decimos: por fin sabemos que éste es el Destino de Ciri, tantas veces gritado al viento. Ahora bien, ¿puede Ciri escapar del mismo? ¿Puede ser su dueña? Una vez que nuestra protagonista decide mandar sobre sí misma, se produce el punto de inflexión a partir del cual la novela crece. Coincidiendo con el final del primer libro se realiza la presentación de uno de los puntos álgidos de toda la saga, que se corresponderá con los dos primeros capítulos del definitivamente último libro.

Llegado este momento tenemos que recordar necesariamente Tiempo de odio, pues lo que ahora vamos a leer lo estamos esperando desde entonces, tanto por la intensidad y maestría en la narración como por el reencuentro de personajes: Ciri, Vilgefortz, Yennefer, Cahir, por supuesto Geralt, además de alguno que no estaba en la Torre de Thanedd, como Milva, Angouleme, Antillo, Regis, y el Némesis de Ciri, el sádico Bonhart. Pues todos estos, otros, y más sorpresas metidos en la misma coctelera de acero y fuego, agitada y removida: pasan muchas cosas en muy poco tiempo en un capítulo de impresión.

Pero Sapkowski no nos deja respirar, pues inmediatamente nos narra la que será batalla definitiva entre el norte y Nilfgaard, y qué bien contada está, diablos. Referencia obligada, por la calidad, a Tolkien, Martin o Cornwell, pero con estilo propio. Desde múltiples puntos de vista, saltando con facilidad de un cirujano de campo de batalla a un mensajero, a un general, a un soldado, a una enfermera, a un mercenario enano, cuenta la batalla en sus momentos más cruentos. Inolvidable.
Después de esto sólo queda ir cerrando líneas argumentales, cobrando especial importancia la de la logia de hechiceras. Sapkowski se toma su tiempo para hacer esto, sabedor de que debe concluir cuidadosamente la que probablemente será la obra literaria de su vida, y poco a poco nos conduce hasta un deus ex machina final casi accidental, que nos conducirá hasta una conclusión tremenda, casi un epílogo, muy en el estilo de toda la saga, dejando un sabor de boca muy Sapkowski, y muy adecuado al título de la novela.

Cuando cierras el libro una extraña amalgama de sabores queda en la boca. Triste porque se ha acabado. Dulce por la satisfacción de haber leído una magnífica saga, como se ha dicho acertadamente, una de las grandes renovadoras de la fantasía moderna. Un sabor pleno por haber conocido grandes personajes, pero escaso pues uno desearía haber conocido con mayor profundidad entre otros a Bonhart, a Regis, a Vysogota, a Dijkstra, a Yarpen, a Vilgefortz, todos ellos construidos con tal carisma y atractivo que merecerían una novela propia.

Y por supuesto siempre nos quedará el bardo. Y la hechicera. Y la Niña del Destino. Y por supuesto siempre nos quedará el brujo. Siempre estará ahí Geralt de Rivia.


Dejo, para acabar, las esta vez sí últimas citas de la saga.

“El destino persigue a las personas, y no sólo a las personas. Sin embargo no me convence la idea de que no pueda ser al revés. Porque tal opinión no es más que cómodo fatalismo, es un cántico de alabanza a la apatía y a la desidia (…) Y la vida, puede que sea un sueño y puede que se termine con un sueño… Pero es un sueño que hay que soñar activamente.”

“Al fin y al cabo, un corazón roto, aunque duela mucho, mucho más que un brazo roto, se cura mucho, mucho más rápido.”

“Todo ya ha sido alguna vez, todo ya ha pasado alguna vez. Y todo ya ha sido descrito alguna vez.”

“Si te van a colgar, pide un vaso de agua. Nunca se sabe que puede pasar mientras te lo traen.”

“El progreso, a largo plazo, iluminará las tinieblas. La oscuridad dará paso a la luz. Pero no de inmediato. Y, desde luego, no sin lucha.”

“El progreso iluminará las tinieblas, porque para eso está el progreso, igual que, con perdón de la expresión, el culo está para cagar. Cada vez habrá más luz, cada vez nos dará menos miedo la oscuridad y el mal que en su seno acecha. Acaso deje el día en que sencillamente dejemos de creer que algo se oculta en las tinieblas. Y nos reiremos de esa clase de temores. Nos parecerán infantiles. ¡Nos darán vergüenza! Pero siempre, siempre existirá la oscuridad. Y siempre estará el mal en la oscuridad, siempre habrá en la oscuridad colmillos y garras, crímenes y sangre. Y siempre serán necesarios los brujos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente saga.
Por criticar algo, desarrollo irregular, creo que el autor se pierde en algunos momentos. Quizá sobren algunos personajes, que aparecen fugazmente, con tal de aportar una visión diferente de la historia y que obliga al lector a resituar las coordenadas contínuamente, como un GPS. Excelentes últimas 100 páginas.
Para comentar:
Nilfgaard, particularmente en lo referente a nombres, emperador, etc, lo he asociado a Alemania. O mejor Prusia, porque tiene más elementos con la I Guerra Mundia.
El Norte es Occidente: civilizados, aparentemente los buenos; cuando te acercas, un saco de intereses espúreos.
En esa línea: ¿hay algún personaje realmente bueno? Cuesta encontrarlo incluso entre los protagonistas. Hasta nuestra Ciri tiene su lado oscuro (Falka). La historia gana interés con ello. Todo es gris, como los cabellos de Gerard o de Ciri.
Por último, de los personajes que dan para más, me quedo, por goleada, con Regis: personaje maldito por su naturaleza, noble y grande por su comportamiento. Lástima que no se escriba su precuela.
Lo peor, llenar el vacío que te deja la historia cuando finaliza, después de meses de dormirme pensando en la historia. ¿Y ahora qué? El siguiente libro te suele saber a poco.

Pedro López Manzano dijo...

Gracias por tan extenso comentario, mi Anonimo visitante.

Yo no puedo evitar el ver en algunas de las tácticas bélicas la guerra relámpago de la WWII, así como referencias a los campos de prisioneros nazis y rusos. No en vano en Polonia se sigue teniendo un odio hacia los comunistas que supera incluso al referido a los nazis.
También al imperio romano, creo que lo expliqué en una reseña anterior con mayor detenimiento, si bien tu comentario también me parece acertado, no es excluyente.

Respecto a los magníficos personajes secundarios, siento debilidad por Dijkstra. Me parece fascinante. Pero Regis también tiene lo suyo, y Sapkowski pone en su boca algunos de los grandes diálogos.

Lo de los personajes "grises", es mal generalizado en la fantasía de calidad actual, fíjate en Canción de Hielo y Fuego, por ejemplo, o en Abercrombie, que ha creado una saga en la que ningún protagonista es bondadoso: los tres personajes principales son un torturador, un sanguinario y un fanfarrón orgulloso.

Respecto a qué leer al acabar algo como Geralt, no tengo dudas: conviene un cambio total de registro para que no quepa comparación alguna; yo leí una pequeña recopilación de relatos y pasé a una novela ucrónica naturalista (La conjura contra América).

Salu2.

Anónimo dijo...

En general, una gran saga,( sea dicho de paso, el rpg tambien es un logro) pero no me agrado mucho ese deus ex machina un poco brusco, que aparezca un unicornio con lucecitas corriendo por el agua etc me parece un poco fallo quizas podria haber logrado lo mismo sin el unicornio pero bueno, si aun asi me gusto, quiere decir que lo hizo bien xD.
Una gran saga que te hacia quedarte despierto pensando en lo que leiste :)

Pedro López Manzano dijo...

Gracias por comentar.
Sí que me quitó horas de sueño a mi también Geralt, como pocos libros lo han hecho. Pero sueño con gusto, no molesta ;)

Un saludo.

Anónimo dijo...

Bueno... primero que nada, hola.
Acabo de terminar de leer la saga y es excelente. Lo mejor que he leído en bastante tiempo. Sin embargo, recien leído el final, me quedan muchas dudas. En tiendo que es un final, si no abierto, bastante dependiente de la interpretación del lector.

Antes de plantear la cuestion advierto de los Spoilers en mi post: Menciono muchos aspectos de la concluisón del libro asi que no continuen si no han leido el final.

Mis principales dudas, por si alguien gusta dejarme por aquí su opinión al respecto, son: ¿Cual era el destino de Ciri? Por que lo de ser señora de los tiempos y espacios en la practica no le sirvió de mucho mas que para escapar cuando le era necesario, ni cumplió con los intereses de los elfos. Lo de engendrar un rey del mundo nunca se llevó a cabo, lo de salvar al mundo de una catastrofe... ¿se refiere (en el futuro lejano) al frio blanco del que habla Nimue, el cual aun puede evitar en virtud de los poderes de la vieja sangre? Y al final ¿que pasa con el brujo y la hechicera? se mueren? Entonces el cuentecillo de Delannoy y lo que cuenta Ciri es solo el final de cuento que ella hubiera querido ver y del que nunca será testigo?
Siento cometer tanto spoileo. Si es excesivo basta con eliminar mi post pero me agradaria leer algun cometario al respecto.
Saludos.

Pedro López Manzano dijo...

Gracias por comentar, anónimo visitante. No te preocupes por los spoilers, y menos si avisas: en un final de saga es natural.
Siento no tener tan fresca la lectura como para responderte con precisión (reseñé hace 3 años, perdona si meto la pata), pero creo recordar que el destino de Ciri era, poco menos que el de acabar con el mundo, y lo que logra es escapar del mismo y alcanzar cierto libre albedrío.
En cuanto al final, sí es contundente, es un "vale, esto no es un happy ending, que soy Sapkowski y ya os he dado suficientes satisfacciones, ahora hay que compensar de una manera que no vais a olvidar".
En realidad es un fatalismo muy griego o shakespieriano, de los que a veces convierten una obra en inmortal.

Saludos.

sexfight2 dijo...

La saga de Geralt de Rivia me ha gustado mucho salvo por un detalle ¡OJO! siguen spoilers del último libro “La dama del Lago”!
La forma en la que Geralt se entera del escondite del mago malvadismo Vigefortz en el castillo de Stygga es un poco traída por los pelos ¡Mucha casualidad!

SPOILERS: Cuando Geralt y sus amigos han derrotado al hechicero Vilgefortz y sus mercenarios, sicarios y cómplices, llega el emperador Emyrs con sus tropas y les captura a todos. Descubrimos qué relación tiene Emyrs con Ciri ¡Tremenda sorpresa! (Spiler gordísimo) ¡¡¡¡Emyrs es el padre de Ciri!!!!!! Yo desde luego no me lo imaginaba, y aquí viene lo que no me ha hecho ni pizca de gracia:

A) Geralt y Jennefer tiran la toalla y aceptan suicidarse. ¡Así, sin más! sabiendo que su hija adoptiva va a tener que casarse (y aparearse) con su propio padre biológico, que provocó (accidentalmente) la muerte de su madre, Pavetta, arrasó Cintra con sus ejércitos masacrando a miles de personas, entre ellas su abuela Calanthe, y con ese canalla ha de tener hijos incestuosos para cumplir no-se-que profecía apocalíptica.

B) De repente al malvadísimo emperador Emyrs se le funden los plomos de la maldad, se pasa al lado luminoso de La Fuerza o algo así y cuando ya tiene la partida ganada les deja libres a todos y se larga por donde ha venido con su ejército.

No tiene ningún sentido: Geralt y Jennefer no pueden rendirse sin mas. No es coherente con su carácter. Tampoco tiene el menor sentido que Emyrs, después de pasarse 15 años dándole vueltas a Ciri y la profecía de La Elegida, la Niña de la Antigua Sangre, y buscarla en vano durante seis o siete años por tierra mar y aire, se largue por las buenas sin ninguna explicación.

Geralt y Jennefer deberían haberse pasado todo el capítulo buscando como desesperados una forma de escapar o encontrar ayuda; Es la única actitud coherente con el carácter de los personajes. Al mismo tiempo, debería existir alguna razón concreta para que Emyrs dejase escapar a Ciri. Ahí van varias posibilidades:
A) Ciri reconoce a su Emyrs como su padre. Es razonable porque ella tenía seis años cuando Emyrs fingió su muerte. Han transcurrido diez u once años pero Emyrs sigue siendo un hombre joven, de unos 30-35 años; físicamente su rostro no puede haber cambiado mucho. Ciri también reconocería el tono de su voz, sus gestos, su forma de hablar, etc. Una niña humana normal y corriente de seis años podría recordar a su padre supuestamente muerto y reconocerlo diez años despues. Una chica especial con dones extraordinarios como Ciri, sin duda se daría cuenta nada más verle sin el casco.
A partir de ahí, es evidente que Ciri se niega a tener sexo con su propio padre biológico, y con los poderes que tiene y su adiestramiento con las armas, ¡a ver quién la mantiene sujeta contra su voluntad! Sobre todo si no la tienes en una celda forrada de dwerita, sino en tu propia alcoba, para engendrar un heredero.
Otra posibilidad es gritar urbi et orbe, ante toda la tropa congregada, que ella es la es la hija primogénita de Emyrs, y entonces se arruina el plan del emperador.
B) Ciri se escapa usando sus poderes de teleportación. Ahora que Vilgefortz ha muerto, los hechizos que impedían teleportarse deberian haberse desvanecido o debilitado.
C) Otra posibilidad es que ella tenga una charla con su padre y le explique que no puede ser, que ella tiene otro papel de cumplir o todos perecerán, y que si tiene un hijo incestuoso dotado de sus mismos poderes, será una fuerza del Mal y destruirá el mundo.
D) Ciri amenaza a Emyrs: aunque los hechizos de bloqueo de Vilgefortz sigan funcionando, en cuanto salen del castillo ella le teletransporta a otro mundo y le dice que o jura dejarla en paz o lo deja allí para siempre.

Que Ciri se salve porque el malo malísimo la perdona así por las buenas, porque después de 16 años haciendo del Mal a lo grande, le entran escrúpulos de conciencia, es la peor clase de "Deux ex machina".

Pedro López Manzano dijo...

Gracias por pasarte y comentar, sexfight2.
La verdad es que han pasado ya unos cuantos años desde que escribí esta reseña (y por tanto leí el libro), así que no retengo muy bien en la memoria los acontecimientos tan específicos a que te refieres. Sin embargo sí que recuerdo que, más allá de las vueltas de tuerca propias del argumento del libro, me parecieron más o menos coherentes con la saga, con esa serie de casualidades propias de la misma (ojo: spoilers) ¿cómo se reunieron Geralt y Ciri? No es por tanto descabellada la reunión de Ciri con Erizo/Emperador.
Y de igual manera que juega de forma tan extrema con el destino, la causalidad y las casualidades, lo hace casi desde el principio con el fatalismo: Geralt es un luchador, pero por encima de ello un perdedor,por lo que tiene sentido que acabe (y por lo tanto quien esté con él) de tal forma: luchando por una causa perdida.
Respecto a las razones últimas Ciri-Emperador que comentas, parecen plausibles, pero lamento no recordar tal parte, y como suelo decir, aunque mejore a la historia, si no aparece en ella, no forma parte de ella. ¿No la "perdonaba" sencillamente porque era su hija? Perdona mis lagunas.

Un saludo.

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