sábado, 25 de abril de 2015

Visiones 2014, ya a la venta

Hace unos meses os comuniqué que tuve la fortuna de ser seleccionado para elnuevo Visiones 2014 (repitiendo, pues ya firmé en el premiado Visiones 2012), en esta ocasión con mi relato Güijas cuánticas y bufandas del Atleti. Pues por fin puedo comunicaros que la colección ha salido a la venta y está a disposición de todo el mundo, gracias a la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT).


Los relatos incluídos son los siguientes, con sus correspondientes autores, entre los que agradezco hallar a varios conocidos:

Chico Problemático, Magín Méndez
Diminutos, Javier Urquiza
Duna, Ricardo Cortés
El Gran Hotel Catalonian, Miguel Ángel Chamizo
El penúltimo día, Vicente Sala
El Proyecto Acuatecnia, Néstor Bardisa
Fecha de caducidad, Anaid Ofelia Pérez
Gastronomía española, Francisco Novoa
Güijas cuánticas y bufandas del Atleti, Pedro López
Hijos de Coubertin, Antonio y Juan González Mesa
HOAX, Javier Fernández
Hotel Sahara, Juan Jesús Boti
Jugar un juego, Sandra Monteverde
La mole, Carlos Romeo
Los pocos minutos que nos quedan, Sergio Gaut Vel Hartman
Mi padre, Marco Antonio Marcos
Muñeca, Alejandro Valiente
Proyecto Planeta, Pedro Moscatel
Sabemos lo que te gusta, Aitor Solar
Tú tienes que estar conmigo, Alonso José Gijón
La maldición del premio Di Biasio Agresti Salottolo Illiano de Scisciolo, Michele Piccolino

Para hacer la compra por apenas 9€, suelo recomendar la seriedad de la librería online Cyberdark.

Por último, señalar que la AEFCFT también ha sacado, de forma paralela, la antología Fabricantes de Sueños 2012-2013. Nótese que también está tirada de precio.

viernes, 17 de abril de 2015

8 películas del 2014 mejores que Birdman

Decía Julio Cortázar que la aritmética es falsa, que uno más uno no son uno sino dos o ninguno. Más allá del contexto del relato en que escribió estas palabras, diría yo sobre Birdman que a veces uno más uno más uno más uno no suman cuatro sino dos y pico o tres a lo sumo. Vamos con las virtudes. Birdman es una película extraordinariamente bien dirigida; los actores se amoldan cada uno a su papel, e incluso alguno está bastante inspirado; el guión, aunque trate de un tema algo manido (y mejor explotado en otros filmes clásicos en mi opinión), es más que correcto, posee muchos diálogos excelentes y algunas metáforas visuales de impresión; y por supuesto está el virtuosismo técnico de Iñárritu, una fotografía tremenda llena de planos imposibles y un montaje apabullante a base de un plano secuencia (falso, por supuesto, pero muy logrado), que durará toda la película. Dicho esto, sumando todos los elementos debería darme para un peliculón, una ganadora de cuatro (o más) oscars incluyendo mejor película, como así fue (independientemente de lo devaluado de estos premios), y sin embargo cuando empezaron los títulos de crédito no sentí admiración por lo que acababa de ver, sino descanso porque hubiera acabado, y es que me había dejado un sabor insustancial en la boca (mucho más vacío que las estupendas Babel o 21 gramos), y me quedé con la sensación de que aunque cualquier escena de la película es de escuela de cine o de teatro (ya he enumerado las virtudes), esta meritoria y celebradísima pirotecnia al servicio del indudablemente talentoso Iñárritu está bien para verla una vez y no más. Lo curioso es que todavía no he hallado a nadie a quien realmente haya gustado tanto el filme y sí a unos cuantos con ese sabor ceniciento en la boca.


Y como he visto otros filmes de este año pasado 2014 que me han parecido superiores, la mayoría de los cuales, más modestos, tenían menos unos que sumar, pero con mejor resultado final, allá va un subjetivísimo listado, sin orden ni concierto, de los 8 que incluyo por el momento (y aún no he visto Boyhood, Whiplash, Kaguya, Ida, Enigma…):

- La isla mínima. Por empezar con la película española que más me ha deslumbrado en años. Pulso firme en la dirección, atmósferas cautivadoras y reparto inspirado e implicado. A los 10 minutos me tenía más enganchado que Birdman en dos horas.

- Relatos salvajes. Con un formato que deberíamos ver muchísimo más en el cine, este puñado de historias con la ira y las pérdidas de cabeza como nexo en común resultan impagables. 6 historias cortas argentinas y universales para las que 1+1+1+1+1+1 no son 6 sino mucho más.

viernes, 10 de abril de 2015

RESEÑA: El hombre en el Castillo, de Philip K. Dick

Unos cuantos años han pasado desde que los Aliados perdieron la Segunda Guerra Mundial frente al Eje germano-nipón y vieron como casi todo su territorio se repartía entre los vencedores. Y en la antigua potencia estadounidense unos nativos conviven (o sobreviven) con los conquistadores, bajo las severas leyes impuestas por estos. En la costa este, dominados por los nazis. En la oeste, por los japoneses. Esta es la premisa de la El hombre en el castillo, ucronía (historia alternativa) clásica que escribiera el genio del LSD y la ciencia ficción Philip K. Dick en 1963, autor de obras como Ubik o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?



Afortunadamente, en esta ocasión PKD se centró bastante más en la escritura de la novela que en la ingesta de drogas, por lo que el libro resulta no solo interesante y lleno de conceptos brillantes, como es habitual en el escritor, sino además entretenido y legible, que no siempre fue así cuando dejaba llevar su pluma, literalmente, por los alucines.

El hombre en el castillo es una de las más célebres ucronías jamás escritas. En este género existe uno o más momentos de inflexión que cambiaron el curso de los acontecimientos tal y como los conocemos, el llamado punto Jonbar. En este caso fue el asesinato de Roosevelt, lo que conllevó una política aislacionista y la tardía entrada americana en la guerra. Para cuando lo hicieron ya estaba todo perdido. No dista mucho este de otra magnífica ucronía sobre la WWII, la de La Conjura contra América, que décadas más tarde escribiría el gran Philip Roth, y es que a la hora de imaginarse mundos con la premisa del ¿y si…?, la WWII es una de las especulaciones favoritas de los escritores. Hasta mi humilde persona ha jugado a ello dándole a la tecla. Pero volvamos a la obra que ahora nos atañe.

viernes, 3 de abril de 2015

Olvidado Rey Gudú, Primeras Líneas

Los hijos del Conde Olar heredaron la extraordinaria fuerza física, los ojos grises, el áspero cabello rojinegro y la humillante cortedad de piernas de su padre.

Sikrosio, el primogénito, tenía más rojo el pelo, también eran mayores su fuerza y corpulencia, su destreza con la espada y su osadía. Por contra, de entre todos ellos, resultó el peor jinete, precisamente por culpa de aquellas piernas cortas, gruesas y ligeramente zambas que algunos -bien que a su espalda- tildaban de patas. Si hubo algún incauto o malintencionado que se atrevió a insinuarlo en su presencia, no deseó, o no pudo, repetirlo jamás.

Desde temprana edad, Sikrosio dejó bien sentado que no se trataba de una criatura tímida, paciente, ni escrupulosa en el trato con sus semejantes. Su valor y arrojo, tanto como su naturaleza, no conocían el desánimo, la enfermedad, la cobardía, la duda, el respeto ni la compasión. Pronunciaba estrictamente las palabras precisas para hacerse entender, y no solía escuchar, a no ser que se refiriesen a su persona o su caballo, lo que decían los otros. No detenía su pensamiento en cosa ajena a lances de guerra, escaramuzas o luchas vecinales y, en general, a toda cháchara no relacionada con sus intereses. Cuando no peleaba, distribuía su jornada entre el cuidado de sus armas y montura, la caza, ciertos entrenamientos guerreros y placeres personales -no muy complicados éstos, ni, en verdad, exigentes-. Era de natural alegre y ruidoso, y prodigaba con mucha más frecuencia la risa que la conversación. Sus carcajadas eran capaces de estremecer -según se decía- las entrañas de una roca, y aunque consideraba probable que un día u otro el diablo cargaría con su alma, tenía de ésta una idea tan vaga y sucinta -en lo profundo de su ser, desconfiaba de albergar semejante cosa- que poco o nada se preocupaba de ello. Amaba intensamente la vida -la suya, claro está- y procuraba sacarle todo el jugo y sustancia posibles. A su modo, lo conseguía. Pero un día, Sikrosio conoció el terror. El terror nació de un recuerdo y culminaba en una profecía. El recuerdo le asaltaba inesperado, cada vez con más frecuencia, y llegó a amargar parte de su vida. La profecía -que vino mucho más tarde- la destruyó definitivamente.

Y todo esto comenzó una mañana, apenas amanecida la primavera, junto al río Oser.

miércoles, 25 de marzo de 2015

RESEÑA: Nacidos de la Bruma III: El Héroe de las Eras, de Brandon Sanderson

Y ya iba siendo hora de que pusiéramos el punto final al especial Mistborn y con él a la trilogía original de Nacidos de la Bruma, en la que Brandon Sanderson saca todo el provecho a su forma de entender el género fantástico, que como ya mostrara en Elantris consiste en coger los cánones del mismo, quedarse con lo justo y poner el resto de su propia cosecha. Por lo que a esta saga se refiere se inventó un mundo y unos personajes para la primera entrega, El Imperio Final, incluido un complejo a la par que estimulante sistema mágico. Pero como esta novela acababa (considerablemente) al pasar la última página, Sanderson se preguntó ¿y qué podría pasar después de este final? Y para contárnoslo continuó la historia con El Pozo de la Ascensión, en el que enredaba a gusto con el mundo que nos había planteado. Por supuesto, no queda sino concluir la aventura, poniendo cierre a la aventura con El Héroe de las Eras (2010), que además del nombre de un ser mítico en esta saga es el título de la tercera entrega de la trilogía.



En primer lugar echemos la vista atrás para ver el punto de partida: sí, reconozcámoslo, la heroína que nos ha acompañado durante todo el trayecto, la menuda pero mortífera Vin, la ha cagado. Aun con la mejor de las intenciones ha liberado a Ruina, un dios malvado y destructor, manipulador e intangible y muy superior a su antagonista Preservación. Es aquel al que intentaba mantener a raya el terrible Lord Legislador, archienemigo de la primera parte. Y parece que de alguna manera relacionado con ello el mundo entero se está viniendo abajo: ejércitos de koloss campan a sus anchas sembrando muerte y destrucción; las cenizas que antes no eran sino una severa molestia ahora amenazan con sepultar el suelo; las terribles leyendas sobre la bruma asesina amenazan con convertirse en realidad. Y por si fuera poco la antigua amenaza de los inquisidores ha regresado más terrible que nunca. Y lo único que nuestros héroes Vin y Elend pueden hacer es descifrar un antiguo y complejo enigma que el Lord Legislador dejara para cuando todo estuviera ya perdido.

En parte por ese enigma la acción de esta parte deberá dividirse entre diferentes escenarios y eso beneficiará el dinamismo de su lectura, demasiado lineal en sus predecesoras: más allá del indudable atractivo de Luthadel, capital del reino, esta vez también bajaremos a Urteau, una especie de pequeña Venecia dominada por skaas y con ceniza en los canales, y en la que se pasa a todo noble por el fuego purificador. También conoceremos Fadrex, pequeño reducto que parece vivir excluido de la hecatombe general.

ESPECIAL: Nacidos de la Bruma, de Brandon Sanderson

El prolífico escritor norteamericano Brandon Sanderson dio el salto a la fama en 2005 cuando mediante su muy notable novela autoconclusiva Elantris metió cabeza en el siempre complicado nicho de la literatura fantástica. No se detuvo para tomar impulso y pronto logró consagrarse dentro de este mundillo fue con su trilogía de Nacidos de la Bruma (Mistborn en inglés).



En esta trilogía en primer lugar nos plantea un atractivo mundo con un brillante sistema de magia en un libro prácticamente autoconclusivo: El Imperio Final (2006). Podéis leer la reseña haciendo clic en la imagen a continuación.




Por fortuna Sanderson continuó  explotando su imaginario con la continuación en 2007, El Pozo de la Ascensión. Para la reseña, clic en la siguiente imagen.




Y concluirlo en el 2008 con El Héroe de las Eras. Reseña: imagen.




Pero, una vez cerrado un ciclo ubicado en un mundo que recuerda al medieval de los señores feudales, Sanderson decidió proporcionarle un recorrido más largo con dos trilogías más, una de índole más industrial y urbana, y otra futurista, que Dios nos pille confesados. Como intersticio entre la ya reseñada primera trilogía y la segunda (a 300 años de la primera), ya está en las librerías Aleación de Ley (2011), y en este 2015 aparecerá en inglés Shadows of Self. Cruzo los dedos para ir engordando esta entrada, con los años.

viernes, 13 de marzo de 2015

Homenaje

A Sir Terry Pratchett (1948-2015)


-            CREO… CREO QUE ESTABA PENSANDO EN ESCRIBIR UNAS CUANTAS HISTORIAS MÁS, CREO QUE TENÍA ALGUNA BUENA IDEA NUEVA QUE MERECÍA LA PENA QUE PASARA A PALABRAS. ESO CREO, PERO NO LO RECUERDO DEL TODO BIEN.
-            Es posible que tuvieras algo de ese estilo en mente papá, pero ya no podrá ser, me temo. Aunque si te sirve de consuelo ya escribiste una legión de historias que ahora seguirán ahí, detrás de ti, con “gran éxito de crítica y público”, como se suele decir fuera del Disco, y a veces dentro también. Son ideas nuevas, para aquellos que no las conozcan, y quienes las conozcan siempre pueden volver a ellas y seguir jugando con tus palabras, contigo, aunque tú no estés.
-            AUNQUE YO NO ESTÉ, COMPRENDO. ENTONCES… ¿HE MUERTO? ¿DE VERDAD?
-            La gente no suele morirse de broma, papá.
-            YA VEO. ¿Y HA DOLIDO MUCHO?
-            A decir verdad no, nada demasiado tragicómico, ninguna de esas situaciones extraordinarias en las que me solías obligar a aparecer. En tu cama, tranquilo. Con tu familia. Y tu gato.
-            SUPONGO QUE ES UNA BUENA MUERTE. DE CARA A LA POSTERIDAD ES MÁS GLORIOSO CAER EN BATALLA ÉPICA CONTRA UN DRAGÓN, PERO SI LO PIENSAS BIEN, ES BASTANTE MENOS DOLOROSO MORIRTE EN TU CAMA CON TU FAMILIA. Y TU GATO. Y MÁS CÓMODO TAMBIÉN.
-            Tienes bastante razón, papá. Créeme, tengo bastante experiencia al respecto.
-            ME IMAGINO, MUERTE, ME IMAGINO.
-            Ahora, si puedo ayudarte en algo…
-            LA VERDAD ES QUE TENGO UNA PREGUNTA QUE HACERTE.
-            ¿Qué es lo que viene a continuación?
-            QUÉ VA. NO ES ESE EL TIPO DE CUESTIÓN QUE YO PLANTEARÍA, HIJA. TAN SOLO ME PREGUNTABA POR QUÉ SOY YO QUIEN ESTÁ HABLANDO EN MAYÚSCULAS CUANDO DEBERÍA SER AL REVÉS.
-            He pensado que…
-            VAMOS, NO TE SONROJES, HABLA CON CONFIANZA.
-            He pensado que dadas las circunstancias es el único homenaje que podía hacerte. Al fin y al cabo nadie tiene más derecho que tú. ¿Te ha molestado?
-            NO, MUERTE, ESTÁ BIEN. NO ME HA MOLESTADO. INCLUSO LO HE DISFRUTADO.
-            En ese caso, cuando quieras, puedes cogerme de la mano.
-            DE ACUERDO.
-            ¿Distingues aquella luz en la distancia? En realidad es una tortuga gigante. Ya verás cuando estemos un poco más cerca…





lunes, 9 de marzo de 2015

RESEÑA: Pirómides, de Terry Pratchett

Dentro del monumental proyecto fantástico del Mundodisco, Terry Pratchett hinca su diente satírico a todo lo que se le pasa por la cabeza, vivo o muerto, mágico o terrenal, simple o milenario, humano o divino. En el caso de Pirómides (1989), séptima novela del ciclo, la diana sobre la que lanzar la andanada de dardos es el Antiguo Egipto.


En Pirómides se parodia la sociedad egipcia desde el más alto escalafón de la misma, el faraón, su entorno y el sumo sacerdote, divinidades vivientes, infalibles y adoradas por el pueblo llano, así como su extenso panteón politeísta y las costumbres de quienes alrededor de un río aguantaron en pie 40 siglos. Ah, sí, y por supuesto también están las pirámides.

La novela se puede leer independientemente, como todas las del Disco, mas no se ubica dentro de ninguno de los arcos del mismo (Rincewind, Muerte, brujas, guardias…), resultando por ello en especial autónoma. Además, fue la primera en tener esta peculiaridad.

El protagonista será Pteppic, estudiante del gremio de asesinos de Ankh-Morpork y heredero del reino de Djelibeibi (un Egipto venido a menos), que de repente deberá regresar a su patria para asumir el trono. Allí, su voluntad de cambiar las cosas a mejor chocará contra la de su sumo sacerdote, Dios, uno de esos personajes que al segundo párrafo ya se sabe que oculta peligrosas intenciones. Como contrapartida, el camino de Pteppic se cruzará con el de la bella y con ínfulas feministas Ptraci, a la que querrá salvar, y con el del camello Maldito Bastardo, mejor matemático del Mundodisco y, de largo, personaje más divertido de la novela. Mientras tanto, la construcción de la nueva pirámide amenaza cuánticamente con aislar el reino.

lunes, 2 de marzo de 2015

Música épica. Cristal Oscuro (1982), de Trevor Jones

Hace unos años os hablaba en la sección del blog de Obras maestras (prácticamente tan olvidada como esta de Música épica) de las maravillas que Jim Henson nos regaló con su fantástica película fantástica Cristal Oscuro. Hoy voy a recordar la partitura para la misma que firmó Trevor Jones.

Su música para esta película es oscura y melancólica, con algunos momentos de ensoñación e incluso una pizca de fiesta que me recuerda a algún tema que ya compusiera Jones para Excalibur (1981). Y por supuesto, también piezas evocadoras y épicas como esta Dark Crystal Overture con que arranca la banda sonora:


Desarrollada con un tempo más rápido, a ritmo de cabalgata, en este The Landstrider Journey:

miércoles, 18 de febrero de 2015

RESEÑA: Nacidos de la Bruma II: El Pozo de la Ascensión, de Brandon Sanderson

Hace muchos años leí un libro del gran Joseph Roth titulado La noche 1.002. En este venía a preguntarse qué ocurría tras las canónicas 1.001 noches de aventuras y hazañas imposibles. Este es más o menos el punto de partida de El Pozo de la Ascensión (2007), de Brandon Sanderson.



Tras El imperio final (y este párrafo no conviene mirarlo si no se ha leído aquel y se tiene intención), se ha derrotado con rotundidad al emperador. Vin lo ha matado en su propio palacio sacando fuerzas de la flaqueza e incluso de algo más, con lo que ha roto el sostén que mantenía erguido al imperio, liberando a los skaa y a una Luthadel que se salva gracias a un pacto de mínimos entre estos y unos nobles encabezados por el bienintencionado Elend Venture. Se ha pagado el alto precio de la vida del gran héroe Kelsier, mas su sueño se ha convertido en realidad. No obstante, una vez vencido el mal, una vez transcurridas las 1.001 noches, ¿entonces qué? ¿Esta noche 1.002 es también aventurera o tras la adrenalina llega el tedio y el desencanto?

Se puede acusar a Sanderson de no ser respetuoso con el medio ambiente (se va a las 800 páginas y eso son muchos árboles), pero no de falta de coherencia y lógica con la historia que nos presentó en la primera parte: lo normal que ocurrirá tras el pandemónium de la brillante conclusión de El imperio final será que el desbaratado escenario tienda a reajustarse, y esto implicará tejemanejes en la política de una Luthadel arduamente reinada por Elend. Lo segundo será que ante tanto griterío, alguien acuda con ganas de sacar tajada: Straff Venture y Ashweather Cett con sus respectivos ejércitos en busca del precioso atium del tesoro del Lord Legislador, esto es, amenazas hacia la ciudad desde dentro y fuera, por no hablar de una masa de brutales koloss que está de camino.

Pero no olvidemos uno de los mayores atractivos de la serie de Nacidos de la bruma, cómo no, omnipresente en la novela, la alomancia: acrobacias inhumanas, manipulación y guantazos que pesan como lápidas, y esto es hablar de nuestra protagonista Vin.

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