No todos los finales deben necesariamente incluir un triple salto mortal desde el borde de un precipicio escarpado. A veces, por increíble que parezca, no solo basta con permitir la entrada en el agua paso a paso, un pié después del otro, sino que además resulta más refrescante.
A. M. Vida, libros, y otros seres legendarios.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


















No hay comentarios:
Publicar un comentario