Si me ves enarbolar frente a ti una sonrisa agridulce, de las que no se acaban de formar pues alzo solo una parte de los labios y el resto no acaba de animarse, no lo dudes: se trata de un regalo envenenado. Cava un hoyo hondo y entierra todo dulzor en el fondo, y después tápalo con colinas, o montes, o mejor el Himalaya. Después te quedará el poso de la realidad, y con eso sí te debes quedar, con la acritud de esa sonrisa, con el dolor hasta el estremecimiento. Y entonces quizá pienses que un río nos separa, y que es el Yangtsé, y que está en llamas. Y no errarás, no del todo.
No obstante no has de entenderlo necesariamente como malas noticias. Si te gusta buscar la parte curva de las rectas, si cuando te miras no te limitas a tu reflejo sino que tratas de desenmarañar el borrón en el fondo del espejo, puedes quedarte hasta el final, esperar a ver lo que sucede después de la sonrisa y bajarte no en la última parada, sino una después del final de línea. Entonces, con suerte, querrás caminar un rato a mi lado y descubrir la verdad, o al menos mi verdad.
Recordatorio/sugerencias premios Ignotus 2025
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Un año más, ya tenéis aquí el repaso a todos los contenidos del blog
nominables en la primera fase de los Ignotus. Y ahora a leer y a votar
hasta el 30 de ...
Hace 1 día
5 comentarios:
Microrrelato escrito desde la siguiente lista de expresiones y palabras aleatorias: final de linea, sonrisa agridulce, estremecimiento, el fondo del espejo, colinas, un regalo envenenado, malas noticias, un río nos separa.
Este me ha encantado!
¡Muchas gracias!
Y gracias también por pasarte y comentar.
Un saludo.
Muy bueno!
¡Muchas gracias!
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